El biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado, reconoció que desconocía que el gobierno había ingresado un requerimiento ante el Tribunal Constitucional (TC) para impugnar un artículo que obliga a reconectar los servicios básicos (como agua, luz y gas) en las zonas afectadas por los incendios.
Las declaraciones del autoridad sobre el tema se produjeron luego de los cuestionamientos de la oposición por la falta de respuestas de los ministros que asistieron a la sesión especial de la Cámara convocada para analizar las medidas y ayudas desplegadas por el Ejecutivo frente a los sistemas frontales que afectaron gravemente las zonas norte, centro y sur del país durante julio.
El diputado socialista Daniel Manouchehri calificó el episodio como una muestra de desorden gubernamental y sostuvo que las palabras de Alvarado eran incompatibles con la responsabilidad de conducir el Ministerio del Interior.
“La verdad es que lo que dijo el ministro del Interior, si tuviese un mínimo de dignidad, debería renunciar”, afirmó el parlamentario.
“Lo que nosotros hemos visto por parte del gobierno es uno que ante una norma que aprobó este Congreso, que es bien básica, que dice que cuando hay estas catástrofes, cuando hay estos temporales, cuando nosotros vivimos una crisis en nuestro país, a la gente no le corten el agua, la luz y el gas por las deudas que pueda tener. Y lo que hizo el gobierno es impugnar esto, es ir a ponerse del lado de los mismos que tuvieron durante más de 8 días sin agua a la gente de mi región, son los mismos que hoy día abusan de la gente" reiteró el parlamentario.
Y añadió que "el gobierno eligió ponerse de parte de ellos e impugnar esta norma con un argumento constitucional tremendamente débil", señaló el diputado por la región de Coquimbo.
Manouchehri siguió: "Pero además, cuando le preguntan al ministro del Interior dice que él no sabía. Aquí hay dos tesis. La tesis primera es que el ministro está mintiendo. Eso sería muy grave. Y la tesis segunda es que sea efectivo que el ministro del Interior, el ministro más importante del gobierno, no sepa lo que está haciendo su gobierno en una materia tan importante como ir al Tribunal Constitucional. Si esto fuera así, tendríamos de verdad un ministro del Interior de utilería".
Las críticas se sumaron a los cuestionamientos que ya habían surgido durante la sesión especial, donde diputados del Frente Amplio acusaron a los ministros presentes de no responder las consultas formuladas por los parlamentarios y de mantener una actitud distante frente a la discusión sobre reconstrucción y ayudas por los temporales.
Frente a las preguntas sobre una posible descoordinación interna, Alvarado aseguró que la megarreforma ha estado bajo la conducción técnica y política del Ministerio de Hacienda y sostuvo que las decisiones adoptadas por otros ministros “se acatan y se respaldan”.
Pese a ello, la controversia dejó instalado un problema político mayor: cómo una decisión ya adoptada por el Gobierno y presentada formalmente ante el Tribunal Constitucional pudo ser desconocida por el propio ministro del Interior y vocero subrogante.
