Oh I'm just counting

Kast y el no respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet: “La ONU requiere una manera distinta de abordar los problemas”

El Presidente Kast abordó la intervención de Michelle Bachelet en la Asamblea General de Naciones Unidas, en el marco de su candidatura a la Secretaría General de dicho organismo.

Consultado por su declaración ante los 193 Estados miembros de la ONU, el jefe de Estado respondió que “ella lo que tiene que hacer es presentar sus propuestas” y sostuvo que mantuvieron “buenas conversaciones”. Sin embargo, remarcó que “yo le planteé que no iba a contar con el patrocinio y el apoyo de Chile para esa candidatura. Le dije también que no íbamos a apoyar esta candidatura”.

Además, sostuvo que actualmente la ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se encuentra “desplegada” con el apoyo de Brasil y México.

“La mirada que, al menos, le planteé de parte de nuestro gobierno, es que la ONU requiere una manera distinta de abordar los problemas que siguen afectando a distintos países”, señaló, y ejemplificó: “Hice mención a la situación, por ejemplo, de Haití, que lleva años sin solucionarse y que requiere una manera diferente de cómo enfrentar ese problema, y es algo que bastantes países han planteado”.

Además, comentó: “Yo reconozco que las relaciones multilaterales son relevantes, pero tienen que ser efectivas, tienen que solucionar los problemas para los cuales se creó el organismo”.

“Necesitamos unas Naciones Unidas enfocadas en resultados reales”

La exmandataria Michelle Bachelet, reivindicó este martes su apuesta por el diálogo, el multilateralismo y una organización renovada ante la crisis de confianza institucional que atraviesan las Naciones Unidas mientras los conflictos armados y la desigualdad se expanden.

Bachelet señaló que la organización actúa en un momento de “profunda incertidumbre, conflictos armados en expansión, graves violaciones del derecho internacional y de los derechos humanos, desigualdad creciente, cambio climático desastroso y disrupción tecnológica”, pero, aunque reconoció que la confianza en las instituciones “se ha debilitado gravemente”, apuntó que “nunca ha habido más materia prima para la transformación”.

Para la candidata, estas fracturas revelan que la arquitectura de la ONU “necesita rediseñarse”: “No es que la dificultad tenga un lado positivo; es que la dificultad es el único terreno donde se construyen soluciones duraderas”.

“Necesitamos unas Naciones Unidas modernas, enfocadas en resultados reales, sostenibles y verificables, que lideren con eficiencia administrativa, coherencia y un liderazgo confiable. Imagino unas Naciones Unidas que anticipen, prevengan, creen y unan, con un objetivo general: servir a los Estados miembros y a sus ciudadanos”, añadió.

Bachelet protagonizó este martes el primer diálogo interactivo al que se van a someter todos los candidatos a suceder a António Guterres como secretario general de la ONU.

Durante tres horas, defendió sus postulados y avanzó algunos detalles sobre la dirección en la que le gustaría dirigir la organización tras las preguntas de los Estados miembros y algunos miembros de la sociedad civil que fueron elegidos por sorteo.

En su discurso inicial, pronunciado en inglés, francés y español, subrayó cómo el diálogo ayudó a Chile a salir de la dictadura, recordó el último discurso del expresidente de Sudáfrica Nelson Mandela ante la ONU y citó a la música chilena Violeta Parra.

Recordó su papel como primera Directora Ejecutiva de ONU Mujeres (2010–2013), Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2018–2022) y su experiencia dirigiendo al país.

Sin embargo, no quiso entrar en detalle cuando fue preguntada directamente por la situación en Palestina, tras el que varios organismos de la ONU definen como genocidio por parte de Israel, o en Cuba en el marco de las amenazas del presidente Donald Trump, por la que fue preguntada por el propio representante cubano.

Sin mención explícita, Bachelet defendió el diálogo para intentar contener enfrentamientos y que el secretario general se encuentre en el terreno. A su juicio, para el correcto desarrollo de sus funciones, la persona que ocupa el máximo puesto administrativo de la ONU debe conocer la situación en primera persona, no desde las oficinas del organismo.