Este martes, las tres candidatas latinoamericanas a suceder a António Guterres como secretario general de la ONU, Michelle Bachelet (Chile), María Fernanda Espinosa (Ecuador) y Rebeca Grynspan (Costa Rica), participaron en un debate donde mostraron sus visiones para el futuro de la organización, con el acuerdo común de que está en crisis y necesita cambios.
Bachelet, expresidenta de Chile en dos periodos, prometió que, de ser elegida, será “una secretaria general independiente” y “siempre sobre el terreno“, de tal forma que cuando surjan conflictos ofrecerá mediación “insistiendo en el derecho internacional”.
“Reformaré la organización para hacerla más ágil, eficiente y responsable, mediante el diálogo y la construcción de consensos”, aseguró tras un cortés debate con sus rivales en la carrera para dirigir la ONU, celebrado en Ginebra, donde tiene su sede europea la organización.
Por su parte, Espinosa, en su declaración final, sostuvo que “en este momento no podemos permitirnos un secretario general que simplemente gestione el declive; necesitamos uno lo suficientemente valiente para transformar la organización”.
“Necesitamos un secretario general que hable con valentía, escuche con humildad y devuelva a los países un sentido compartido de propósito; ese es el liderazgo que este momento requiere y el que yo aportaré a la ONU”, afirmó la exministra ecuatoriana de Asuntos Exteriores y también de Defensa.
Y Grynspan, vicepresidenta de Costa Rica entre 1994 y 1998, dijo presentarse a la sucesión de Guterres a partir de 2027 “porque la paz está en peligro y la confianza en la ONU y en las instituciones internacionales se está erosionando”.
“Sé lo que la guerra quita y lo que la paz hace posible”, declaró Grynspan, quien se calificó como “hija de la paz” tras recordar que sus padres fueron refugiados de la Segunda Guerra Mundial a los que “un pequeño país sin ejército los acogió y les trató con respeto y dignidad”.
A lo largo del debate, en el que respondieron distintas preguntas del público, las tres recordaron su experiencia multilateral: Grynspan como actual secretaria general de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Bachelet como antigua directora ejecutiva de ONU Mujeres y exalta comisionada para derechos humanos, y Espinosa como presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas entre 2018 y 2019.
Coincidieron en que una mujer latinoamericana debería ser la próxima responsable de una organización que, desde su creación en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial, solo ha tenido hombres en su principal cargo de responsabilidad.
No obstante, también hay dos candidatos en la carrera actual por la secretaría general: el argentino Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), y el expresidente de Senegal Macky Sall.
Michelle Bachelet en Ginebra en debate de candidatas a la ONU: “Seré una secretaria general independiente y siempre sobre el terreno”
