El Consejo Nacional de Televisión (CNTV) decidió formular cargos contra varias compañías de cable por lo ocurrido con el comunicador Sergio Rojas y sus incendiarios comentarios sobre la familia de Rafael Araneda y Marcela Vacarezza, apuntando directamente a la adopción de su hijo menor de raíz haitiana.
Todo comenzó en el programa Qué te lo digo, emitido por Zona Latina, donde Rojas no se guardó nada y puso en tela de juicio las verdaderas intenciones de la pareja al exponer al niño en pantalla.
"Me parece que la línea entre tener un hijo porque es un bien para el niño y porque lo tienen para vanagloriarse... es muy delgada", lanzó en diciembre, desatando una ola de críticas.
Según el CNTV, el problema no es menor: las declaraciones habrían involucrado directamente a un niño y podrían configurar una vulneración de derechos fundamentales. En su resolución, el organismo fue claro al advertir que durante la emisión "habrían sido abordados y emitidos juicios de valor sobre un asunto que carecería de interés general". Y fue más allá, señalando que el contenido podría afectar "el derecho a la vida privada, honra, vida familiar e integridad psíquica de todos los aludidos".
La polémica llegó incluso a la Defensoría de la Niñez, que ingresó un oficio formal manifestando su inquietud por una eventual vulneración de derechos del menor. Desde la entidad advirtieron que los comentarios "podrían afectar su vida privada e integridad psíquica".
Ahora el escándalo llegó hasta las cableoperadoras involucradas —VTR, Telefónica, Claro Comunicaciones y GTD Manquehue— que deberán presentar sus descargos ante el CNTV. El caso promete seguir dando que hablar y podría marcar un precedente sobre los límites del espectáculo cuando hay menores de por medio.
