Según señalan desde la Asociación de Aseguradores de Chile (AACH), en Chile puedes contratar un seguro complementario de salud aunque estés afiliado a Fonasa. De hecho, ambas coberturas no compiten entre sí.
Si estás en Fonasa, sí puedes contratar un seguro complementario de salud. No pierdes tu cobertura ni debes renunciar a ella. Lo que haces es sumar una protección extra para reducir copagos, cubrir parte de los gastos no bonificados y mejorar tu respaldo financiero frente a atenciones médicas.
Fonasa sigue siendo tu cobertura previsional base, mientras que el seguro complementario funciona como un apoyo adicional para cubrir parte de los gastos que quedan fuera o que no son bonificados por completo.
La Asociación de Aseguradores de Chile (AACH), que agrupa a
diversas compañías del rubro, define el seguro complementario como una protección adicional que se contrata para complementar el plan obligatorio de salud.
¿Cómo funciona Fonasa?
Dentro de Fonasa existen modalidades de atención que permiten acceder tanto a la red pública como, en algunos casos, a prestadores privados en convenio.
Fonasa contempla dos modalidades principales:
● Modalidad de Atención Institucional (MAI): permite atenderse en la red pública de salud como hospitales, consultorios y centros de salud públicos.
● Modalidad de Libre Elección (MLE): permite que el beneficiario elija profesionales o centros, públicos o privados, que estén inscritos en Fonasa y tengan convenio vigente. La Superintendencia señala que esta modalidad está disponible para quienes pueden usar bonos en prestadores asociados, y Fonasa indica que opera para determinados tramos, como los grupos B, C y D.
Qué aporta un seguro complementario si ya estás en Fonasa
Si ya estás afiliado a Fonasa, contratar un seguro complementario puede ayudarte a mejorar tu protección financiera en salud.
Según AACH, este tipo de seguro entrega cobertura parcial o porcentual cuando existe un copago en prestaciones cubiertas por Fonasa o Isapre. Es decir, cubre total o parcialmente la diferencia que sigue pagando el paciente.
En términos prácticos, esto puede servir para:
● Reembolsar copagos en atenciones médicas.
● Cubrir gastos no bonificados total o parcialmente por Fonasa.
● Reducir el impacto económico de hospitalizaciones, exámenes o consultas privadas en convenio.
● Mejorar el acceso financiero a ciertas atenciones fuera de la red pública tradicional.
La mayoría de las compañías de seguros asociadas en AACH ofrecen
seguros de salud, teniendo algunos convenios con diferentes clínicas.
Por eso, si una persona tiene Fonasa y siente que sus gastos médicos siguen siendo altos, un seguro complementario puede transformarse en un respaldo útil, especialmente cuando usa con frecuencia prestaciones ambulatorias, exámenes o atención privada mediante modalidad de Libre Elección (MLE).