¿Por qué ahora? Esa es la pregunta que se hacen las sobrevivientes de Jeffrey Epstein tras las declaraciones de Melania Trump el pasado 9 de abril.
La primera dama negó cualquier tipo de relación con el pedófilo financiero —condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019— y aseguró que nunca fue una de sus víctimas.
"Las mentiras que me vinculan con el escandaloso Jeffrey Epstein deben terminar hoy... No soy una víctima" (Melania Trump)
Sus palabras reavivaron un escándalo que había empezado a perder protagonismo mediático, eclipsado en las últimas semanas por la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán el pasado 28 de febrero. Sin embargo, en una inesperada comparecencia, Melania Trump rechazó las especulaciones que circulaban en redes sociales sobre su supuesta conexión con Epstein y negó que él hubiera sido quien la presentó a Donald Trump.
Según su versión, conoció al entonces empresario -y ahora presidente- en una fiesta en Nueva York en 1998, dos años antes de coincidir con Epstein, quien más tarde sería señalado como cercano al entorno del magnate republicano.
Además, la primera dama instó al Congreso a celebrar audiencias públicas en las que las víctimas puedan declarar bajo juramento. Una propuesta que fue rechazada de inmediato por organizaciones de sobrevivientes, que la acusaron de “trasladar la carga a las víctimas en un contexto politizado para proteger a los poderosos”.
Mientras tanto, en Washington las reacciones han sido mixtas. Algunos republicanos respaldan la idea de las audiencias, mientras crecen las especulaciones sobre las verdaderas motivaciones de Melania Trump: desde un intento de anticiparse a posibles revelaciones, hasta una maniobra para desviar la atención en un momento delicado para la Casa Blanca.
Algunos medios replicaron que, el mismo día en que habló la primera dama, la ex modelo brasileña Amanda Ungaro la atacó en la red social X, y sugirió que la Casa Blanca influyó para que fuera deportada este año y que su exesposo, Paolo Zamolli, el hombre que presentó a Donald y Melania Trump, lograra la custodia del hijo de ambos. Una afirmación que no ha podido ser probada.
Marc Beckman, asesor principal de Melania Trump, solo atinó a declarar a la agencia de noticias Reuters que "la primera dama, Melania Trump, se ha pronunciado ahora porque ya basta. Hay que acabar con las mentiras".
