El reconocido actor nacional Alfredo Castro compartió su preocupación sobre el presente de las artes y las humanidades en Chile, en el marco de los recortes presupuestarios al Ministerio de las Culturas por el actual gobierno.
En su paso por el programa “Influyentes” de CNN Chile, el director teatral contó que para “nuestro gremio, que ha sido siempre muy maltratado por todos los gobiernos (…), esto es un golpe durísimo”, en relación a los recortes.
Añadió que recientemente “hubo un evento de CinemaChile que es la entidad público-privada que apoya el cine chileno y los fondos… está todo el mundo muy preocupado porque cada vez son menos los fondos que se dan. Para que la gente entienda, una película cuesta un millón de dólares por lo bajo y se están entregando 300 millones, en fin, que son para trabajar. Entonces estamos golpeados, estamos súper golpeados”.
“Es la impronta de este gobierno, o sea, nunca hay una explicación. Yo que viví toda mi adolescencia, mi juventud en dictadura, me ha sido muy terrible vivir esta época, este momento, estos meses, porque hay un olor, un recuerdo, una manera, una estética de este gobierno que me remite absolutamente a la dictadura”, agregó Castro.
El intérprete también cuestionó que “están, por ejemplo, en cultura imponiendo ahora en los fondos de cultura censura directamente”.
Sobre esta práctica, explicó que “hay una ley que era la ley cinematográfica de mayores de 14, 18 en aquella época, 21, y ahora se está aplicando a los fondos concursables: nada que tenga violencia ni pornografía. Ahora son cosas que hay que conversar, ¿qué se entiende como pornografía? ¿Me entiendes? Como que en la creación es muy difícil: si tú estás escribiendo una novela y en el capítulo cuarto hay un crimen, ¿qué vas a decir? ‘No lo hago porque es muy crudo y me van a quitar los fondos’”.
Castro además manifestó su preocupación por lo que considera un retroceso en la valoración de las humanidades y falta de empatía institucional. “Estoy muy impresionado de cómo ellos están gobernando porque es como olvidarse un poco de lo humano, de que somos personas, que hay un Estado en que la gente debe confiar, un Estado al cual recurrir cualquier cosa que te pase (…). A mí me tiene muy triste la verdad, del olvido que se está haciendo de las personas, de las necesidades cotidianas de las personas”, reflexionó.
