Foto: Ministro de Hacienda Nicolás Grau y la directora de Presupuesto Javiera Martínez
El gobierno de Gabriel Boric incumplió por tercer año consecutivo la regla fiscal, entregando un déficit estructural del 3,55% del PIB en 2025, muy por encima de la meta del 1,1% fijada a inicios de 2024 y de la proyección del 2,2% del tercer trimestre.
Este resultado, descrito como ‘peor a lo esperado’, constituye una herencia fiscal desafiante para el gobierno entrante de José Antonio Kast, marcando un amplio margen de incumplimiento que supera todos los pronósticos anteriores.
Según el Informe de Finanzas Públicas del Ministerio de Hacienda, el déficit estructural se explica por ajustes cíclicos en ingresos del cobre y una recaudación tributaria no minera en su nivel más bajo en una década, excluyendo la pandemia.
El informe también destaca que la deuda bruta del Gobierno Central se mantuvo en 41,7% del PIB, frenando su crecimiento por primera vez en casi dos décadas, lo que genera un ahorro anual de cerca de US$1.000 millones en intereses, según la directora de Presupuestos, Javiera Martínez.
Este escenario impacta la solvencia fiscal y la disciplina del gasto público, con un gasto primario que alcanzó el 23,0% del PIB, nivel no visto en casi una década
