El excanciller Heraldo Muñoz calificó como una "mala noticia" y un "ruido adicional" la reciente decisión de Estados Unidos de imponer restricciones de visa a tres funcionarios del Gobierno chileno, entre ellos, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz.
El exministro de Relaciones Exteriores (2014-2018) subrayó que, aunque se trata de una medida focalizada y "tenemos que saber más al respecto", "hay que lamentar esta decisión", pues “representa un golpe a la fluidez del diálogo bilateral necesario entre administraciones con diferencias ideológicas marcadas”.
"Es una mala noticia. Siempre que un interlocutor tan importante como EE.UU. diga que se sanciona a tres funcionarios no es una medida generalizada, (sino que) apunta específicamente a algunos funcionarios, pero no es una buena noticia para la relación bilateral", afirmó.
La exautoridad recomendó “que siempre hay que tener un diálogo, aunque haya discrepancias políticas entre los gobiernos, como es el caso del Gobierno del Presidente Boric con el Gobierno del presidente Trump”.
“Pese a las diferencias, siempre hay que tener una disposición al diálogo y al entendimiento, sin, por supuesto, dejar de tomar las medidas de carácter soberano que el país disponga, pero más allá de eso, no me parece que sea una buena noticia. Es un ruido adicional en la relación bilateral", agregó a radio Cooperativa.
Heraldo Muñoz también analizó el trasfondo de la medida anunciada por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, señalando que el momento elegido para el anuncio -apenas 19 días antes de que termine el mandato del Presidente Gabriel Boric- refuerza el carácter estratégico del movimiento.
"Claramente, es una medida más política que de otra naturaleza, pero de todas maneras es un ruido significativo en la relación bilateral", sostuvo el diplomático.
Sobre el tono utilizado por Rubio, quien en el comunicado cuestionó el legado del Presidente Boric, Muñoz lo consideró "inusual" en el ámbito diplomático.
Para el excanciller, este tipo de juicios "pone el acento en ruidos no constructivos" que ignoran los avances concretos de la relación actual.
"Si uno mira la relación en general, la relación bajo el Gobierno del Presidente Boric primero con el presidente Biden y con el propio presidente Trump ha sido una relación positiva”, agregó el diplomático
“Cuando uno ve que se ha mantenido el programa de Visa Waiver; que han habido visitas de altos funcionarios, incluso de la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., que se reunió con el ministro de Seguridad de nuestro país; se firmaron acuerdos sobre el control biométrico para asegurar los viajes y la propia Visa Waiver; cuando se mira a un exitoso tratado bilateral de comercio con, de hecho, un balance positivo para EE.UU.; cuando uno ve acumulada la relación, uno dice: 'Esta es una relación positiva'", defendió el otrora ministro.
Consultado sobre el posible impacto en la infraestructura de telecomunicaciones o en la relación con empresas de terceros países, Muñoz llamó a actuar con "serenidad" y evitar especulaciones hasta conocer los detalles específicos de las acusaciones.
"No creo que la relación económica tan sustancial y vigorosa se vea afectada por una situación puntual, siendo EE.UU. el principal inversionista en nuestro país", afirmó, restando peso a un posible efecto dominó en el sector comercial privado.
El diplomático también abordó la disposición de la administración Trump hacia el Gobierno chileno entrante.
Si bien el comunicado de Rubio expresa expectativas positivas de cooperación con el futuro Ejecutivo de José Antonio Kast, que asumirá en marzo, Muñoz advirtió que la afinidad ideológica no garantiza una estabilidad permanente.
"Hay que pensar en la afinidad que ha habido con aliados históricos de EE.UU. y, sin embargo, la relación se ha deteriorado notablemente, como con Canadá, México o la Unión Europea", puntualizó.
Por último Muñoz recalcó que, “más allá de la mejor disposición inicial hacia el futuro gobierno, el desafío para el presidente electo será reponer plenamente una relación que debe entenderse como una política de Estado”.
