Oh I'm just counting

Gobierno ordena a embajadas promover candidatura de Michelle Bachelet a la ONU

Una instrucción directa del gobierno chileno activó esta semana a las embajadas del país en el extranjero para respaldar la candidatura de la exmandataria Michelle Bachelet a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas, en medio de tensiones políticas internas y cuestionamientos desde la oposición.

El mandato fue enviado por la Cancillería a través de la División de Asuntos Multilaterales, un día después de que el presidente Gabriel Boric confirmara la inscripción formal de la candidatura con el respaldo de Brasil y México. La decisión generó molestia en el entorno del presidente electo José Antonio Kast, cuyo equipo ha evitado precisar si apoyará o no la postulación de la exjefa de Estado.

El mensaje remitido a las misiones diplomáticas detalla que la candidatura cuenta con el apoyo de los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, y ordena desplegar gestiones diplomáticas para promoverla. “Se solicita a las misiones realizar gestiones ante las más altas autoridades de ese país, con el objeto de dar a conocer dicha candidatura, hacer entrega de los antecedentes adjuntos y solicitar el apoyo a la misma”, indica la instrucción.

Asimismo, se precisa que “en el caso de las concurrencias, dichas gestiones deberán realizarse, al menos en una etapa inicial, mediante contactos de carácter virtual”. También se pidió coordinación con representaciones de Brasil y México: “en caso de ser posible, se solicita coordinar estas gestiones con las Embajadas de Brasil y de México, a fin de realizarlas de manera conjunta”.

Para facilitar el trabajo diplomático, la Cancillería solicitó adjuntar “la carta conjunta de inscripción, la visión estratégica y el currículum vitae de la candidata”, además de disponer traducciones al idioma oficial del país de acreditación cuando sea necesario. Finalmente, se instruyó mantener informado al ministerio encabezado por Alberto van Klaveren “al tanto de las novedades relevantes que se produzcan al respecto”.

El despliegue diplomático forma parte de la estrategia del Ejecutivo para fortalecer las opciones de Bachelet en la recta final del mandato de Boric, quien ha defendido públicamente la decisión frente a críticas de la derecha.

Desde la Región de Aysén, el mandatario respondió a los cuestionamientos del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, quien calificó la inscripción como un “amarre”. En su cuenta de X, Boric sostuvo: “Sería la primera chilena y la primera mujer en la historia en la Secretaría General de la ONU. En un hecho inédito, fue inscrita junto con las dos principales potencias de América Latina, México y Brasil. Calificarla de amarre es de una pequeñez y frivolidad tremenda. Es una decisión que nos enorgullece y pone en alto el nombre de Chile”.

La polémica continuó cuando Squella replicó que “la pequeñez y frivolidad es haber sobrepuesto las opiniones personales por sobre los intereses de Chile, criticando y agrediendo una y otra vez a mandatarios de otras naciones que piensan distinto. Presentar una candidatura que divide a los chilenos, con escasas probabilidades de éxito, comprometiendo recursos públicos y a 37 días de entregar el poder, simplemente es un amarre inaceptable”.

El debate se extendió a ministros de gobierno y también generó diferencias dentro de la propia derecha. Entre quienes respaldan la postulación figura el senador Felipe Kast, quien manifestó su apoyo aunque planteó que debió buscarse un acuerdo político más amplio antes de la inscripción.

En paralelo, la reunión bilateral entre el canciller Van Klaveren y su sucesor designado, Francisco Pérez Mackenna, evitó abordar el tema, pese a ser considerado un asunto inevitable en la transición. El futuro jefe de la diplomacia chilena reiteró que la postura del gobierno entrante se definirá después del 11 de marzo, cuando Kast asuma la Presidencia.