Luego de que se declarara desierta la licitación del casino de Puerto Varas, Coyhaique y Chiloé (Ancud), donde querían entrar, el Grupo chileno-peruano Meier cuestionó las operaciones del regulador, la Superintendencia de Casinos de Juegos.
Pablo Muñoz, director de Corporación Meier, y Roberto de Torres, gerente corporativo de Administración y Finanzas de la firma, señalan que Chile es un mercado atractivo, “pero ha deteriorado gravemente las condiciones institucionales para invertir”.
Ambos directivos sostienen que la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), el regulador del sector, es el principal responsable del panorama actual del rubro.
Señalan que la entidad, que hoy lidera Eduardo Cáceres de manera subrogante, incumple el propósito de promover el desarrollo de la industria al declarar desiertos los procesos por “un papel administrativo”.
Suman que faltan postulantes en Viña del Mar e Iquique, y hay poco interés de nuevos actores para ingresar al país. Y agregan la presencia de las plataformas de juego en línea.
De Torres afirma que “en general uno denota una complejidad enorme de quien tiene la misión de regular la industria (SCJ) a la hora de preparar bases de postulación, y con manifiesto desinterés en definitiva de que quien concursa no pueda seguir avanzando (...). Te eliminan del concurso por cosas inmateriales y hasta innecesarias”.
Señala que en la licitación de Puerto Varas “una de las causales por las que se declaró desierta fue porque los que postulamos (Meier y Dreams) habíamos hecho mal un informe societario. O sea, en identificar quiénes son los accionistas finales de las sociedades postulantes.
"Resulta que ambos que postulamos ya estamos en la industria y la SCJ conoce al 100% cuál es nuestro esquema societario”, señalaron.
En el caso de Ancud, donde planificaban invertir US$ 10 millones, “nos botaron del proceso por no presentar un papel del SII. Toda la esperanza de una comuna de recibir inversión y generar empleo se echa abajo por un papel administrativo que perfectamente se podría conseguir por otra vía o haberlo subsanado después”, dijo el directivo.
Pablo Muñoz complementa que “todas esto es súper grave y ya nos colmaron la paciencia (...). Pero lo más grave es que sentimos que ahora estamos compitiendo con empresas que pueden hacer ofertas temerarias por las sobrerrentas que tienen desde la colusión”.
En este caso, apunta a la licencia de Talca (donde son los actuales operadores), cuyo permiso fue
arrebatado por Dreams en la licitación de 2023. Dreams avanza en las obras del nuevo recinto de US$ 21 millones, pese a los cuestionamientos de Corporación Meier por presuntas irregularidades en su adjudicación.
Si bien Muñoz asegura que seguirán operando en Chile, puesto que el próximo año comienzan con la operación del casino de Puerto Natales, afirma que “vemos que está siendo imposible” hacer negocios en el país y que están evaluando continuar postulando a nuevas plazas en disputa.
En este contexto, adelantan que están trabajando con abogados para activar los mecanismos de protección de inversiones contemplados en el Acuerdo de Libre Comercio entre Chile y Perú. Muñoz explica que los
primeros pasos contemplan “conversación y la mediación directamente con el Estado chileno, pero si no llegamos a buen puerto, vamos a llegar a tribunales internacionales”, según las instancias arbitrales previstas en el tratado.
Muñoz señala que el interés de Corporación Meier está en seguir en la industria, aunque “la demanda contra el Estado es algo que va a ir en paralelo, porque nos sentimos realmente perjudicados”.
El regulador de casinos puso término a la evaluación de ofertas de Corporación Meier en las postulaciones de Puerto Varas, Coyhaique y Ancud.
