A casi cinco meses del trágico accidente marítimo en Coronel, que terminó con la muerte de siete pescadores tras la presunta colisión entre el buque industrial Cobra y la lancha Bruma, nuevas y graves acusaciones salieron a la luz.
Pablo Sanhueza, hijo del vigía del Cobra, Juan Sanhueza —quien se quitó la vida días después del siniestro—, dio a conocer públicamente una carta con los detalles que su padre les habría confesado antes de morir.
“Mi padre quería decir la verdad sobre lo que pasó esa noche, pero nunca le dieron el espacio”, dijo Sanhueza ante los medios.
La confesión
Según relató su hijo, Juan Sanhueza estaba presente en el puente del Cobra cuando ocurrió la colisión.
“Él mismo nos contó que escucharon un golpe fuerte en dos ocasiones, que todo el buque se sacudió”, afirmó. En conversación con un colega, el vigía incluso habría descrito la escena como “haber chocado una casa”, y que oyeron claramente “tablas romperse”.
Sin embargo, pese a su rol clave en la vigilancia durante la navegación, Sanhueza no fue interrogado por la autoridad marítima cuando el Cobra recaló tras la orden oficial. “Todos los del puente dieron declaración, menos mi papá”, denunció Pablo Sanhueza.
Presión y temor: Reuniones con abogados tras el accidente
Según el relato, en los días posteriores al choque, Juan Sanhueza fue citado en tres ocasiones a reuniones con abogados de la empresa Blumar, operadora del Cobra. Su hijo relata que regresaba con temor a casa. “Estaba muy asustado, nos decía que la situación era grave y que temía perder su trabajo. Los abogados le insistían en que el caso era complicado”, afirmó.
El 4 de abril fue la primera vez que la familia recibió apoyo psicológico. Pero ese mismo día, otro hecho llamó la atención de su hijo: “Tuve acceso al correo de mi papá, y todos los correos anteriores al 4 de abril fueron eliminados misteriosamente. Solo queda registro desde esa fecha en adelante”.
Juan Sanhueza fue hallado muerto poco después.
Fiscalía con nuevos antecedentes
La información revelada por Pablo Sanhueza ya fue entregada al Ministerio Público. La fiscal regional del Biobío, Marcela Cartagena, lidera la investigación del caso, mientras crece la presión por parte de las familias de los desaparecidos del Bruma para que se formalicen cargos.
El abogado de esas familias, Rafael Poblete, aseguró que los antecedentes actuales ya permiten dar paso a formalizaciones y aplicar medidas cautelares.
“La Fiscalía tiene material suficiente para avanzar”, indicó.