Foto: Fernando Rabat, ministro de Justicia y Luis Silva, subsecretario del mismo ministerio que firmaron 55 de los 56 decretos de rebajas de condena a pedófilos y pederastas
Profesionales de Gendarmería dejan en evidencia el mal control de impulsos, la manipulación y la justificación de las agresiones de algunos de los condenados pederastas y pedófilos a quiénes el gobierno con las firmas del ministro de Justicia, Fernando Rabat y del subsecretario Luis Silva les rebajaron sus condenas.
56 condenados por delitos de abuso sexual y violación contra menores de edad recibieron el beneficio de la rebaja de sus penas, a raíz de decretos firmados por "orden del Presidente de la República" como señalan esos decretos firmados también por Rabat y Silva, ambos cercanos al Partido Republicano del propio mandatario.
En radio Bío Bío identificaron a 33 de los 56 condenados por delitos sexuales, de los cuales todos se encuentran en libertad y sus víctimas no han sido notificadas.
Sin embargo, informes de Gendarmería advierten que algunos de estos pederastas y pedófilos tienen alto riesgo de reincidencia, negación del delito y falta de empatía.
El biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, manifestó "dolor" por la rebaja de penas a condenados con alto riesgo de incidencia. "Obviamente nadie es indiferente a este tipo de situaciones, es un dolor, una indignación, genera rabia, genera frustración. Por eso se elige el camino de una solución definitiva", declaró.
El Gobierno impulsará un proyecto que impida que condenados por delitos sexuales contra menores puedan acceder al beneficio, terminando así con lo que consideraron un "vacío legal" de la Ley N° 21.421.
El citado medio accedió a peritajes de profesionales de Gendarmería, donde queda en evidencia el mal control de impulsos, la manipulación y la justificación de las agresiones.
Incluso, algunos de ellos catalogan los delitos como "juegos", se excusan en el consumo de sustancias o responsabilizan a las víctimas.
Uno de ellos fue condenado por abusos sexuales contra dos niñas de entre siete a once años. El decreto firmado por el ministro Rabat redujo su condena en nueve meses y salió en libertad en julio de este año.
El informe de Gendarmería realizado en septiembre de 2025, señaló que el sujeto presenta un "alto riesgo de incidencia" en delitos sexuales, ya que su relato "oscila entre una justificación basada en consumo de sustancias y la atribución de responsabilidad de las víctimas".
De acuerdo a su testimonio, las menores de edad habrían buscado "seducirlo" y se aprovecharon de su bajo estado de conciencia por el consumo de drogas y alcohol. Además de negarse a que se acuerda de los delitos, "se jacta de haber generado daño a las víctimas, señalando que ellas habían sido abusadas por otras personas, e incurrieron en culpas contra él con el fin de alejarlo de su pareja".
En otro caso, fue condenado a 5 años por abuso sexual y recibió la rebaja de su condena en 11 meses gracias a un decreto firmado por el subsecretario Luis Silva. Según su informe que data de abril de 2025, presentó un puntaje inicial con un mediano riesgo de reincidencia en delitos sexuales, pero el análisis cualitativo lo categorizó con un nivel alto.
El peritaje revela "características criminógenas relevantes, tales como dificultades en el manejo de la ira, tendencia a la intimidación y control, actividad sexual inapropiada y conductas sexistas, factores que inciden directamente en el riesgo específico de reincidencia sexual".
"En sus declaraciones, atribuye la denuncia a un acto de venganza por parte de la víctima, calificando su condena como injusta y posicionándose a sí mismo como víctima de las circunstancias judiciales", agrega el documento.
Se expone otro caso de un condenado a 15 años por violación y abuso sexual de menor de 14 años. Recibió una reducción de 30 meses en su pena. Durante el proceso, responsabilizó al sistema judicial y a la adolescente, "careciendo de conciencia del mal causado".
Por otra parte, un hombre fue condenado a 6 años por abuso sexual impropio de menor de 14 años. En 2024, fue entrevistado por Gendarmería, cuyo informe indica que "no reconoce haber persuadido a la víctima y señala como inexistentes dos, de los tres episodios de violencia sexual".
De esta forma, se identificó como "una persona con graves problemas de reconocimiento de los factores en sus disposición a cometer violencia sexual y que con ello se propicia la posibilidad de incurrir en nuevos delitos".
Además, se expone un caso de otro hombre que recibió una reducción de 21 meses a su condena de 6 años por abuso sexual tras un decreto firmado por Rabat. En marzo de 2025, un informe advirtió sobre un algo riesgo de reincidencia en delitos comunes y medio riesgo en delitos de ofensa sexual.
"Tras la triangulación de las evaluaciones realizadas, el informado no presenta rasgos psicopáticos, que subyacen a su accionar delictivo, sino más bien actitudes que justifican y apoyan la consecución delictiva como medio de subsistencia”, dice el escrito.
