El Presidente José Antonio Kast realizó su primera intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde cuestionó el funcionamiento del organismo internacional y afirmó que Chile busca recuperar su protagonismo en el escenario mundial.
Durante su discurso, el Mandatario abordó los principales desafíos del país en materia de seguridad, economía y relaciones exteriores, destacando los avances que atribuyó a su administración durante sus primeros seis meses de gobierno.
En seguridad, Kast resaltó una disminución del 11,5% en la tasa de homicidios durante el primer semestre y una reducción del 86% en los ingresos irregulares al país, cifras que vinculó con la implementación del Plan Escudo Fronterizo.
En materia económica, destacó la aprobación de la reforma tributaria que redujo el impuesto corporativo del 27 al 23 por ciento, además de señalar que se han presentado solicitudes de inversión por más de 44 mil millones de dólares.
"Si bien la economía aún no despega y el desempleo -que angustia a miles de familias- se mantiene alto, el cambio va a llegar. Los resultados tardan, pero las reformas que estructuran el futuro ya están en marcha", sostuvo el Mandatario.
El Presidente también invitó a los inversionistas internacionales a considerar a Chile como destino para sus proyectos, destacando las reservas de cobre y litio, junto con la ubicación estratégica del estrecho de Magallanes.
Uno de los momentos centrales de su intervención estuvo marcado por sus críticas a Naciones Unidas, organismo que, a su juicio, no ha respondido adecuadamente a los conflictos y desafíos internacionales.
En ese contexto, propuso reducir la burocracia, concentrar los recursos en asuntos prioritarios y reformar el Consejo de Seguridad para fortalecer su capacidad de acción.
Kast también abordó el avance de la inteligencia artificial y planteó la necesidad de establecer una regulación que permita aprovechar sus oportunidades económicas sin descuidar los riesgos éticos y sociales.
Respecto de América Latina, destacó la coordinación entre gobiernos para enfrentar el crimen organizado y valoró el actual estado de las relaciones de Chile con Perú, Bolivia y Argentina.
Finalmente, el Mandatario cerró su discurso asegurando que es posible recuperar un país mediante acuerdos, leyes y resultados, concluyendo su intervención con la frase: “Chile está de vuelta”.
