El senador Pedro Araya (PPD) puso mayores condiciones para volver al diaólogo con el gobierno después de quiebre del acuerdo alcanzado por la invariabilidad tributaria en el proyecto de Reconstrucción Nacional.
El parlamentario aseguró que no volverá a sentarse a negociar mientras el Ejecutivo no cumpla dos condiciones: mantener el piso de negociación ya acordado y comprometer una rebaja al impuesto específico a los combustibles.
Araya reveló que durante el fin de semana sostuvo conversaciones con el biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado, a quien transmitió que el entendimiento "se cayó básicamente por lo que hizo el Gobierno de tratar de bajar el impuesto corporativo sin comunicarlo"
En esa línea, sostuvo que cualquier nuevo acercamiento deberá partir desde el acuerdo original sobre la invariabilidad tributaria y contemplar "un gesto claro a la clase media" mediante una reducción del impuesto específico a los combustibles. "Si el Ejecutivo no tiene problemas hoy día en seguir bajándole los impuestos a las empresas, no vemos razón de por qué no realizar este mismo gesto con la clase media", afirmó.
Araya recalcó que, "el Ejecutivo tiene la pelota en su cancha. Nosotros le hemos transmitido con claridad al ministro Alvarado que cualquier nueva conversación pasa por mantener lo que ya se logró en materia de invariabilidad y que el Ejecutivo se comprometa a bajar el impuesto específico a los combustibles. Mientras eso no se produzca, no se van a generar nuevas mesas de conversación", señaló
"El Partido Socialista estaba negociando por el lado"
Araya salió al paso de las críticas contra el PPD por el acuerdo alcanzado con el Gobierno en el marco de la discusión de la megarreforma.
El parlamentario defendió la negociación impulsada por senadores del partido y acusó un “doble discurso” en los cuestionamientos, asegurando que otras colectividades de oposición también sostuvieron conversaciones paralelas con el Ejecutivo.
“Esto es bien doble discurso, porque el Partido Socialista estaba negociando por el lado. El problema es que el Partido Socialista tiene una batalla interna que impidió que ellos cerraran algún acuerdo”, afirmó Araya.
El senador sostuvo que el PPD no fue el único sector que intentó acercar posiciones con el Gobierno durante la tramitación del proyecto.
Según dijo, también hubo gestiones desde el Frente Amplio y la Democracia Cristiana, además de conversaciones convocadas por otros senadores de oposición.
“Aquí todos estaban tratando de armar alguna negociación. Muchos de mis colegas se sentaron a negociar en una mesa que convocó la senadora Núñez”, señaló.
A juicio de Araya, el problema no fue que existieran negociaciones, sino que varios partidos no lograron cerrar un entendimiento por sus propias diferencias internas.
“Todos estuvieron negociando y no pudieron llegar a buen puerto a esas negociaciones por diferentes razones, por las peleas internas que tenían los partidos, porque no se lograron poner de acuerdo en qué es lo que se le estaba pidiendo al Gobierno”, sostuvo.
