El viernes 19 de febrero, horas después de su detención, Gyvens Laguerre —exintegrante del grupo Reggaeton Boys e investigado por el homicidio del empresario Jaime Solanes— renunció a su derecho a guardar silencio y declaró en una extensa jornada ante los investigadores por un crimen que lo tiene hoy en calidad de imputado.
El asesinato ocurrió el 26 de marzo del año pasado. El empresario fue baleado al llegar a su lugar de trabajo en Quinta Normal.
El autor material, que aún no ha sido identificado, efectuó al menos cuatro disparos antes de huir.
Cabe recordar que el hombre, de 72 años, perdió la vida tras ser baleado en su auto cuando llegaba a su empresa de plásticos.
Luego de casi un año de los hechos, Gyvens y Miguel Ángel Cerda, quien era cuñado de la víctima, fueron detenidos como los presuntos autores intelectuales del crimen, siendo acusados de contratar a un sicario para asesinar a Solanes.
Según detalló el fiscal ECOH, Héctor Barros, el exintegrante de Reggaeton Boys está siendo investigado como el intermediario para concretar la contratación del sicario.
"En el fondo, Gyvens es el puente que conduce finalmente a que se pueda cometer el sicariato", afirmó Barros, revelando además que este permitió que se organizaran reuniones de coordinación en su domicilio.
Asimismo, explicó que el asesinato habría sido gatillado por el dinero de una herencia: "La motivación que tenemos nosotros es un tema económico".
Por este motivo, ambos detenidos serán formalizados por el delito de homicidio calificado, que contempla la pena de presidio perpetuo calificado.
También conocido como Givens, el nacido en Haití se hizo famoso hace ya más de dos décadas con la irrupción del grupo reguetonero en el programa Mekano. Hasta hace poco se sabía que se dedicaba a distintos emprendimientos en la capital.
Givens ya registraba problemas con la justicia en años posteriores a su salida del espectáculo.
En 2018 fue detenido por la PDI por estar presuntamente relacionado a millonarios fraudes informáticos, caso que terminó suspendido.
Luego, en febrero de 2025 fue detenido por Carabineros en una fiscalización vehicular. Fue acusado deporte ilegal de arma de fuego y receptación, al ser sorprendido en un automóvil con documentos adulterados.
