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Tendencias digitales 2026: por qué la economía del creador será clave en el crecimiento de marcas y emprendedores

Explora las tendencias digitales de 2026 y el auge de la economía del creador con datos confiables, análisis claros y estrategias para marcas y emprendedores.

¿Has escuchado alguna vez acerca de la economía del creador (o creator economy, en inglés)? Se trata de un término propio de la era digital que engloba las relaciones económicas y laborales entre los creadores de contenido digital, las plataformas, las marcas y la audiencia. Es un sistema del que participan diversos actores y que mueve cientos de millones de dólares en todo el mundo, principalmente por concepto de publicidad, de la mano de empresas de belleza y moda, fabricantes de productos para el hogar o plataformas de servicios como Maggico Casino.

Lo cierto es que estamos entrando a 2026 con la economía del creador ya consolidada como uno de los motores principales del marketing digital. Según Influencer Marketing Hub, el sector superó los 250 000 millones de dólares en 2025, impulsado por plataformas con IA, análisis avanzado de audiencias y nuevos esquemas de monetización para marcas y talentos individuales.

En adelante analizamos este escenario, considerando aspectos como la evolución de la economía del creador, el papel de las nuevas tecnologías y cómo se está transformando el mercadeo digital.

La evolución del marketing digital y la economía del creador

A lo largo del siglo pasado, los medios de comunicación masivos como la prensa, la radio y la televisión, dominaban el mundo de la publicidad y la distribución de anuncios. Sin embargo, la masificación del internet y las improntas en materia de conectividad cambiaron por completo el panorama.

La transformación ha sido total. No solo ha variado el medio a través del cual consumimos publicidad, sino también la forma en que nos involucramos en las dinámicas asociadas a este mundo. Mientras en décadas anteriores la comunicación era en esencia unidireccional, pues éramos espectadores pasivos de los anuncios, hoy el público participa de forma activa en lo que consumen y cómo lo consumen. Un simple like, follow o unfollow, da información suficiente a las marcas para modificar o no sus estrategias publicitarias (Creator Economy, de influencermarketinghub.com).

De la audiencia masiva a las comunidades activas

En este nuevo contexto, la publicidad deja de apuntar a grandes audiencias anónimas para centrarse en comunidades específicas que conversan, reaccionan y proponen contenidos. Los creadores se convierten en micro-medios capaces de interpretar en tiempo real las respuestas de su público y ajustar el mensaje sobre la marcha.

Las métricas de interacción ya no son un simple dato técnico, sino la base para diseñar narrativas más cercanas, testar formatos y decidir en qué plataformas vale la pena invertir esfuerzo creativo, configurando un ecosistema flexible
donde cada clic redefine la estrategia.

Las redes sociales y los creadores de contenido digital, piezas claves en el universo del marketing

Las redes sociales dan pie a que cada quien elija —o al menos tenga la ilusión de que elije— los contenidos que desea ver. La realidad es que cada vez hay menos claridad acerca de si las cuentas que seguimos definen nuestro gusto
personal —y, en consecuencia, nuestras intenciones de compra— o sucede justamente lo contrario. Por ello, la figura del influencer es tan importante dentro de esta ecuación, aunque hoy nos referimos a ellos más frecuentemente
como creadores de contenido digital.

El caso es que, sea como sea que les nombremos, estas celebridades —que ya llevan cerca de una década entre nosotros— se han transformado en uno de los principales recursos de las marcas para llevar la publicidad a la audiencia. Esta última exige personalización y naturalidad, no quieren ver un anuncio que

se vea como un anuncio y no quieren consumir información dirigida a todo el mundo. Por ello la forma en que se hace marketing ha cambiado radicalmente, así como la forma de establecer acuerdos económicos para los involucrados en
el proceso.

Este panorama y las nuevas necesidades del público han redefinido cómo los emprendedores, las pequeñas empresas y las grandes organizaciones construyen comunidad, autoridad y conversión digital. Estudios de DataReportal y HubSpot Research señalan un aumento sostenido del consumo de contenido personalizado, lo que convierte a los creadores en piezas estratégicas para el crecimiento empresarial durante el ciclo digital de 2026.

El papel de la IA y las nuevas tecnologías en la producción de contenido y branding

A todo lo planteado anteriormente hay que agregar un nuevo elemento clave: la inteligencia artificial y su papel en la construcción de publicidad y algoritmos para redes sociales. Estos softwares avanzan a pasos agigantados en cuanto a popularidad. En consecuencia, los dueños de empresas y de plataformas digitales, así como los creadores de contenido, no han dudado en integrarlos a su trabajo con la finalidad de automatizar procesos, por ejemplo, el de segmentación de audiencias o el de análisis de métricas.

Identidad, adaptación y colaboración humano-IA: la clave del nuevo ecosistema del creador

Podría parecer contradictorio que, por un lado, haya diferentes reportes de que la IA integrada a los motores de búsqueda disminuye considerablemente el tráfico hacia los sitios web, y por otro, los creadores digitales la mencionen como uno de sus principales apoyos.

La respuesta a lo antes planteado es que quienes conocen su propia identidad y, al mismo tiempo, son capaces de reinventarse adaptando a su contenido las nuevas tecnologías, tienen en los softwares de IA grandes aliados. De hecho hay nuevas tendencias en el mercadeo que se sustentan en la colaboración entre humanos e IA, como el marketing de bucle (The future of marketing isn’t humans vs. AI — it’s humans with AI, de HubSpot.com-loopmarketing).

Piénsalo un momento, la economía del creador no solo involucra a los influencers y las marcas, sino que hay diversos actores involucrados: editores de fotos y videos, analistas de audiencias, especialistas en marketing, diseñadores de branding, profesionales de las finanzas, asesores de imagen y un largo etcétera. La inteligencia artificial se presenta como un recurso para mecanizar muchos de estos procesos y abaratar costos. La suma de esta y otros factores nos presentan un escenario cambiante y próspero para la economía del creador en 2026.