¡23 expulsados!: ese fue el saldo del lapidario informe arbitral después de la batalla campal entre Atlético Mineiro y Cruzeiro en la final del Campeonato Mineiro, que dejó imágenes alejadas de la habitualidad del fútbol profesional, y que dieron la vuelta al mundo en pocos minutos.
Las repercusiones, incluso, llegaron hasta la cuenta oficial del Libro Guinness de los Récords, que aclaró que la marca de mayor cantidad de tarjetas rojas sigue siendo propiedad de Argentina: un partido de Primera D en 2011 que terminó con los 36 jugadores (11 titulares más 7 suplentes) en planilla expulsados entre Claypole y Victoriano Arenas.
Del lado del Mineiro, dirigido por el argentino Eduardo Domínguez, fueron expulsados el arquero Everson Felipe Marques Pires -que inició la gresca generalizada al reaccionar a una infracción dentro de su área sobre la hora del encuentro-, además de Renan Lodi, Gabriel Ferreira, Junior Alonso Mujica, Alan Steven Franco Palma, Givanildo "Hulk" Vieira Do Sousa, Lyanco Evangelista Neves Vojnovic, Ruan Tressoldi Neto, Alan Steve Minda García, Angelo Preciado y Zander Mateo Cassierra Cabezas.
Del lado de Cruzeiro vieron la roja Christian Alves Cardoso, Fabricio Bruno Soares Da Faria, Lucas Romero, Kaio Jorge, Joao Messias Ferreira, Kaua Prates de Almeida, Lucas Villalba, Cassio, Matheus Henrique de Souza, Walace Souza Silva, Fagner Lemos y Gerson Santos.
El árbitro Matheus Candaçan justificó 21 de las tarjetas rojas así: "Expulsado por, durante la reyerta general tras la finalización del partido, golpear y dar puñetazos y patadas a sus adversarios, no siendo posible mostrar la tarjeta roja debido al tumulto".
Las dos excepciones fueron las de Christian, expulsado por golpear a Everson "en la cabeza con la espinilla, con fuerza excesiva e intensidad alta", y el propio arquero por "agredir al rival con brutalidad, golpeándole con la rodilla en la cara".
Uno de los que protagonizó la gresca y habló luego de la derrota fue el capitán de Mineiro, Hulk. "No recuerdo haber participado en un acto de violencia así en un partido de fútbol. Es lamentable, no me cansaré de pedir disculpas, uno intenta calmar las cosas, pero con la sangre caliente, ves a un compañero siendo agredido, vas a defender a tu compañero y a tu equipo. Se podría haber evitado, como dije, el principal culpable de todo lo que pasó es Matheus el árbitro, porque no tuvo control del juego, en el segundo tiempo hubo empujones y bofetadas y no pasó nada", explicó el delantero con pasado en la Selección de Brasil.
Como comenzó la gresca
Se moría el partido que seguía 1-0 por el gol de Kaio y Christian fue a buscar un rebote para liquidar el pleito, pero Everson, el arquero, llegó antes y golpeó contra el mediocampista. El arquero brasileño entendió que su rival había querido lastimarlo y reaccionó de manera extraña: se tiró sobre el mediocampista contrario, lo que desató el caos: los jugadores de lo dos equipos corrieran hasta el área, la situación escaló, y todo terminó a las combos y patadas.
Las cámaras de la transmisión oficial captaron el momento en que varios futbolistas se enfrentaron directamente.
