Foto: Piñera en Cucúta, la frontera colombo-venezolana entregando la ayuda a Venezuela junto al entonces Presidente colombiano Iván Duque
La oposición de derecha y extrema derecha en nuestro país, han cuestionado duramente la decisión del Presidente Gabriel Boric de enviar ayuda humanitaria a Cuba.
Sus críticas son fundamentalmente en el odio que sienten en contra del Gobierno comunista de Cuba y en el hecho de que se destinarían recursos que podrían usarse en necesidades internas de Chile.
Hace siete años, en febrero de 2019, el Gobierno del fallecido Presidente Sebastián Piñera anunció el envío de 17 toneladas de ayuda humanitaria a Venezuela mientras gobernaba Nicolás Maduro. Las derechas y sus dirigentes no dijeron ni una sola palabra en contrario.
En una ceremonia en La Moneda en que se formalizó el anuncio, el entonces Ministro del Interior subrogante, Rodrigo Ubilla, explicó que “esta ayuda humanitaria está compuesta de elementos esenciales para la vida del pueblo que está sufriendo el hambre y las condiciones adversas producto del gobierno de facto de Maduro”. Detalló que la ayuda humanitaria consistiría en alimentos y medicamentos, “pensando en necesidades prioritarias y considera una cantidad de 17 toneladas”.
Ello puede constatarse hasta hoy en el portal del Ministerio del Interior, en nota publicada el 15 de febrero de 2019, titulada “Gobierno enviará 17 toneladas de ayuda humanitaria a Venezuela”.
Más tarde, el día 22 de ese mes, según nota publicada en portal del Ministerio Secretaría General del Gobierno y aún disponible, se informó que “el Presidente Piñera supervisó las labores de carga de las 8,6 toneladas de alimentos, medicamentos y productos de higiene que Chile enviará al pueblo venezolano”. Era una parte de la ayuda comprometida.
Señaló el entonces Mandatario desde el Grupo 10 de la Fuerza Aérea: “Contribuir con ayuda humanitaria, cuando un país hermano de América Latina, como Venezuela, está sufriendo una crisis humanitaria, que está poniendo en riesgo las vidas de sus habitantes por falta de alimentos y por falta de medicamentos, es cumplir también con un compromiso moral de solidaridad”.
Según detalló la nota de la Secretaría General de Gobierno, “el vuelo incluye 700 kits de higiene infantil y 200 de alimentación, diseñados según la norma ‘Esfera’, que considera un conjunto de estándares mínimos en las áreas centrales de la asistencia humanitaria, mejorando la calidad de la ayuda. En el caso del kit infantil, para niños de entre 5 y 9 años, tiene jabón líquido, champú, cepillo y pasta de dientes, entre otros productos, y permite un adecuado aseo por treinta días".
"Mientras que el kit de alimentación permite satisfacer las necesidades de una familia de cuatro personas. Incluye, entre otros productos, harina, azúcar, fideos, arroz, atún, jurel, leche en polvo, té, café, mermelada y galletas. Por su parte, los paquetes con insumos médicos consideran un antibiótico, dos medicamentos para el asma y enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, un antiespasmódico y analgésico, un agente antiséptico, insumos para la limpieza y desinfección de heridas y un diurético para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca y la hipertensión”, señalaba la información.
En el operativo de cargar la ayuda humanitaria, Piñera estuvo acompañado por los entonces Ministro del Interior, Andrés Chadwick, y Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero.
El 16 de febrero de 2019, el “Diario Oficial” publicó el decreto del Ministerio del Interior que “dispone envío de ayuda específica que se indica a la República Bolivariana de Venezuela para apoyo en la atención derivada de la catástrofe humanitaria que se indica”. Allí se detalló que el primer cargamento de unas ocho toneladas tenía un valor que ascendía a la suma de $102.402.419, IVA incluido, procedentes del Presupuesto de la Nación.
No se conoce la valorización del total de las 17 toneladas de ayuda humanitaria que anunció el Gobierno de Piñera, ni tampoco si fueron canalizadas las nueve toneladas restantes a esas ocho que fueron enviadas a Cucuta.
Luego, según informó la Presidencia de la República, Sebastián Piñera arribó a la ciudad colombiana de Cúcuta, en la frontera con Venezuela, “para hacer entrega en persona de la ayuda humanitaria para el pueblo venezolano”.
El 23 de febrero de 2019 el Gobierno de Chile informó que Piñera valoró “el ingreso parcial de alimentos y medicamentos en Venezuela”. Señaló el entonces Mandatario de Chile que “el mundo entero pudo observar hoy día que la ayuda humanitaria está disponible, que el pueblo venezolano está disponible con coraje y con decisión a que esa ayuda humanitaria ingrese a Venezuela, porque es absolutamente indispensable, urgente”.
Se podría argumentar que la diferencia entre la ayuda humanitaria de 2019 y la que ahora ha comprometido el Gobierno de Gabriel Boric a Cuba es que hace siete años el compromiso se estableció con la oposición al Gobierno de Nicolás Maduro. De hecho, es público y notorio que la entrega del “primer cargamento” de ayuda humanitaria en Cucuta, fue parte de una operación destinada a desestabilizar el régimen bolivariano. En este caso se trataría de una instrumentalización de ayuda humanitaria para fines políticos.
En el caso de la decisión del Gobierno de Boric, la ayuda humanitaria se canalizará a través de la UNICEF.
