El futuro ministro de Vivienda del gobierno de Kast, Iván Poduje, causó controversia en un tenso encuentro a raíz de sus declaraciones durante la actividad de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) desarrollada este jueves, instancia en la que expresó su opinión respecto a la paralización de proyectos habitacionales por temas medioambientales.
En concreto, se refirió a la reconstrucción de viviendas de las víctimas de los recientes incendios forestales de Ñuble y Biobío, y los siniestros ocurridos en 2024 en Viña del Mar.
Poduje, conocido por su prepotencia y arrogancia, marcó una línea de confrontación directa contra las regulaciones que, a su juicio, frenan el desarrollo habitacional en favor de la preservación ambiental.
Con la prepotencia que lo caracteriza, que le ha valido a enfrentarse a periodistas, todas ellas mujeres y nunca hombres, y en medio de una discusión sobre la crisis de vivienda y los obstáculos para la construcción, Poduje dirigió sus palabras directamente a los sectores que priorizan la conservación y respeto de ecosistemas, lanzando una advertencia que anticipa el tono de su futura gestión.
La declaración de guerra judicial
«Ustedes le dan más importancia a los árboles que a las personas. Y con ustedes nos vamos a enfrentar y vamos a ir a juicio si es necesario», declaró de forma tajante el futuro ministro ante la audiencia de alcaldes y concejales.
Con estas palabras, la futura autoridad dejó claro que el Ministerio no solo priorizará la urgencia habitacional, sino que está dispuesto a judicializar cualquier conflicto donde las normativas ambientales o de biodiversidad actúen como un impedimento para la edificación de soluciones habitacionales.
El futuro ministro reiteró las críticas a la reconstrucción de la Ciudad Jardín tras los incendios forestales de 2024 como un ejemplo “de lo que no hay que hacer” y detalló que “en este caso, se tomó la definición de que van a tener casas todas las personas que fueron afectadas, incluyendo arrendatarios y allegados”.
Poduje reafirmó el compromiso por concretar con éxito durante su gestión tanto la reconstrucción pendiente en Valparaíso como el nuevo proceso en Biobío y Ñuble, declarando que “si nosotros no cumplimos el plazo, el Presidente me tiene que echar”.
Las declaraciones han generado una inmediata reacción en sectores ecologistas y municipales, quienes advierten que este enfoque podría derivar en una desprotección del entorno urbano y un aumento de la conflictividad social en los territorios.
