Un proyecto para un problema de miles: Ley de Migración lista para ser debatida en el Congreso

Este lunes la Presidenta Michelle Bachelet firmó el proyecto de ley que busca instaurar una Nueva Política Migratoria en el país.

Este lunes la presidenta Michelle Bachelet firmó el proyecto de ley que busca instaurar una Nueva Política Migratoria en el país.
 
En la ocasión la Mandataria señaló que efectivamente la cantidad de extranjeros ha aumentado, haciendo necesaria una nueva ley, pero resaltando que se trata de un tema que debe abordarse “con rigor y respeto; no con mitos ni prejuicios”.
 
Durante su intervención la presidenta Bachelet detalló que el proyecto está construido en 4 ejes: El primero de ellos es un sistema de principios, derechos y deberes; el segundo, una nueva regulación de ingreso, salida y categorías migratorias; el tercer eje dice relación con el procedimiento administrativo y sancionatorio, mientras que el cuarto es un sistema nacional de política migratoria.
 
La presidenta sostuvo que uno de los deberes del Estado que se pretende fortalecer con este proyecto es el de “crear las condiciones para que junto con hacer respetar nuestra soberanía podamos enriquecernos con la presencia, trabajo y cultura de quienes vienen de otras latitudes”.
 
“Queremos dejar atrás la migración irregular porque es la puerta de entrada al abuso de todo tipo, de chilenos y de extranjeros (…) reconocemos la protección de derechos de las personas que migran a nuestro país pero a la vez establecemos un catálogo de obligaciones que deben cumplir”, sostuvo la jefa de Estado.
 
Distintas miradas al proyecto
 
Debemos hacer mención de los comentarios y acciones que han tenido las organizaciones que representan los intereses de los miles de inmigrantes que residen en el país.
 
Es así como este día domingo, unas 500 personas, marcharon desde la Plaza de Armas hasta Los Héroes, pidiendo por una reforma migratoria.
 
El presidente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, Rodolfo Noriega, dijo que no pueden aplaudir un proyecto que aún no conocen y consideró “que será mucho más restrictivo que los proyectos previos, porque así lo dio a conocer el subsecretario Mahmud Aleuy cuando dijo que sería un proyecto más “responsable” que el anterior”, comentó.
 
“El proyecto anterior tenía cosas que para nosotros son impresentables como lo es establecer una cárcel de migrantes, un registro policial para inmigrantes, visa en calidad de “visitante de larga duración”, son medidas de orden restrictivo que nos parecen incomprensibles y que no vamos a aceptar”, añadió Noriega.
 
“Ojalá que se dé cuenta al país de todas las necesidades que se requieren en el tema y que responda a cabalidad. La legislación actual es copia de leyes que vienen de 1918. Hay una demora y una inconsistencia en el proceso, que ha sido antidemocrático”, afirma.
 
“Necesitamos que se defina una nueva política migratoria, que se haga un proceso extraordinario de regularización. Son 33 mil niños en situación de irregularidad, además de 200 mil extranjeros indocumentados en el país. Eso produce este sistema actual, y eso no puede esperar a que cambie la ley. Eso se requiere atender el día de hoy”, concluye.
 
En cuanto al elemento judicial relacionado con los inmigrantes, siendo este otro de los puntos relevantes en la discusión, fue el ministro de la Corte Suprema, Lamberto Cisternas, quien levantó la voz.
 
“Las causas penales en que están involucrados los extranjeros son un porcentaje bastante menor y que si bien hay personas especializadas en la clonación de tarjetas, por ejemplo, entre ellos hay delincuencia tal como hay en Chile”, indicó.
 
En los casos en que la expulsión se decreta cuando la persona está estabilizada en Chile, “los principios dicen que tenemos que respetar los derechos del niño y de la familia”, comentó Cisternas.
 
Para el diputado PPD Ramón Farías la situación se debe mejorar de forma urgente y se debe rescatar que “por fin tenemos un proyecto de ley. Vamos a poder discutirlo y avanzar. Resulta imprescindible que antes de marzo deberíamos tener aprobado el proyecto”, comentó el parlamentario.
 
“El fenómeno de los inmigrantes es una realidad. Ellos están y tenemos que evitar que se sucedan hechos tan lamentables como el fallecimiento de algunos extranjeros que no pueden ser devueltos a su país por no contar con la información suficiente”, argumentó Farías.
 
“Una ley de migración tiene relación directa con este tipo de realidades, y toma partido en la protección del inmigrante. Además, nos hace asumir los cambios culturales que la relación social nos hace vivir. Tenemos que tener claro que los extranjeros no vienen a quitarnos el trabajo sino que vienen a enriquecer nuestra cultura”, asegura el diputado.
 
Por su parte, el consejero de la Organización Sociocultural de Haitianos en Chile, Marckenson Jean-Baptiste hizo énfasis en la necesidad del respaldo a nivel político para sacar adelante a la brevedad las modificaciones a la Ley de Migraciones.
 
“Cuando llegué acá yo vi que la problemática migratoria necesita una atención política. Aunque hay muchas fundaciones que están ayudando, pero esas ayudas no son a largo plazo, no es sostenible por eso que se necesita el apoyo de los diputados, de los senadores y de la política para que se apruebe la nueva Ley Migratoria para que los migrantes puedan vivir con derechos y con sus deberes porque Chile tiene una ley de la década del setenta que no se adapta a la realidad actual y también falta enfoque sobre derechos humanos”, dijo.