Candidatas mujeres “de relleno” encienden debate por movidas políticas a última hora

Los casos más emblemáticos se produjeron en Arica con Insulza, El Maule con Elizalde y La Araucanía con Felipe Kast. Por Equipo Cambio21

Uno de los elementos más polémicos que dejó la inscripción de los candidatos al Congreso ante el Servel fue la aparición de postulantes mujeres a última hora, con el fin de acompañar a los aspirantes estelares al Senado y cumplir con las exigencias de Ley de Cuotas (40% de competidores de un sexo).
 
Los casos más emblemáticos se produjeron en las circunscripciones de Arica, El Maule y La Araucanía.
 
Mientras en el norte Trinidad Parra fue registrada por la DC a pesar de que ese partido anunció el apoyo para la carta socialista José Miguel Insulza, en la séptima región Viviana Parra se anotó junto al PS Álvaro Elizalde. A su vez, en el sur Carmen Gloria Aravena fue impuesta por Evópoli en la misma lista de Felipe Kast.
 
“Momento de ajuste”
 
Marcela Ríos, analista y exintegrante de la Comisión Asesora Presidencial relativo a conflictos de interés y casos de corrupción, efectuó una lectura preliminar a menos de tres meses de la elección.
 
“Lo que tenemos que analizar es qué partidos efectivamente llevan candidatas en puestos elegibles y se dieron el trabajo de hacer con tiempo una búsqueda seria y qué partidos asumieron las cuotas como una obligación y comenzaron a poner mujeres a última hora sin haber hecho ningún trabajo, sin la intención de que resultara electa y con la sola misión de acompañar a los candidatos que querían blindar o privilegiar. Se nota la diferencia”, comentó a Cambio21.
 
No se trata de los “costos del debut”, aclara la experta. En su opinión, “hay temas que tienen que ver con ajustes. Esta no solo es la primera vez que se aplican las cuotas. Chile es un caso bien especial, dado que se aprobó la cuota al mismo tiempo que se hace una reforma integral prácticamente total del sistema electoral. Cambiaron los mapas de los distritos, el número de escaños a elegir, el modelo de elección y la fórmula de asignación. Cambió todo”.
 
“Por lo tanto, los partidos están en un momento de ajuste y que muchos de los desafíos que se plantean hoy día no son necesariamente por las cuotas, sino que por las modificaciones enteras. Es un ajuste sistémico, con partidos nuevos y otras estructuras de alianzas”, explicó.
 
 
“Mujeres no son peores candidatas”
 
En tanto, Mauricio Morales, director del Centro de Estudios de la Universidad de Talca, recordó que “la ley establece algunos incentivos para la elección de mujeres”.
 
“Por cada mujer electa, el partido recibirá 500 UF y adicionalmente las mujeres tienen un mayor volumen de devolución por voto recibido. Mientras los hombres reciben 0,04 UF por voto (cerca de $1.000), las mujeres $1.250”, indicó a este medio.
 
“En segundo lugar -añadió-, si uno mira las cifras a nivel nacional en todas las elecciones, las mujeres obtienen el mismo porcentaje de votación que los hombres. Por ende, no es que sean peores candidatas. Además, desde un comienzo se señaló que esta reforma era una ley de cuotas ‘de candidatas y candidatos’, dado que ninguna lista puede tener más del 60% de mujeres”.
 
“Esto en ningún caso es una garantía de que el próximo Congreso tenga un mayor porcentaje de mujeres, pero se espera que al menos no se siga deprimiendo la representación femenina”, recalcó.
 
A juicio del analista, “la única forma de asegurar la representación femenina es cambiando el sistema electoral que exija que la gente vote por listas cerradas y bloqueadas, donde alternadamente hubiese un hombre y una mujer. Y que de acuerdo a los votos que se consigan las listas asignar un número de escaños”.